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¿Qué tal estos primeros días de 2018? ¿Estáis arrepentidos de los excesos de la Navidad, y de nuevo inmersos en la rutina? ¿Te has apuntado a un gimnasio? ¡Qué disciplina! Yo me mantengo siempre firme a mis principios: “Como no lo vas a poder conseguir, es mejor no intentar”

Pero siendo profesor, este principio lo aplico sólo a mí mismo, nunca a los demás. Para vosotros, tengo unas muy buenas noticias; este año 2018 va a ser uno de los mejores. Es verdad que Donal Trump se puede confundir de país y acabar lanzándonos una bomba nuclear o que puede haber una lucha armada entre el Bierzo y el resto del Reino (de León) ¡Da igual! Este va a ser el año que vais a aprender inglés. En comparación, nada más tiene importancia. Si tienes la autodisciplina suficiente como para seguir asistiendo al gimnasio tres o cuatro semanas después de las uvas, lo del inglés está garantizado. Tu camino empieza con la siguiente pregunta ¿Eres liebre o tortuga? ¿Recuerdas la fábula de Esopo? Lo contaré otra vez, por si acaso…

La liebre se jactaba de poder aprender inglés mucho más rápido que la pobre tortuga. Juntos se matriculan en una academia de idiomas y efectivamente, en los primeros meses la liebre aprende rapidísimo.
Mientras la tortuga pasa las noches haciendo ejercicios de gramática y preocupándose por las combinaciones “adjetivo + preposición”, la liebre está cantando canciones en inglés, o viendo videos de Youtube para mejorar.
En clase, más de lo mismo. La tortuga apunta todo lo que dice el profesor para llevar a casa y memorizar, mientras la liebre habla cada vez que puede, sin importarle los fallos de gramática ni el escaso vocabulario que tiene. El profesor -un búho, supongo- está encantado con el progreso de la liebre, pero se frustra con la mejoría tan lenta de nuestra tortuga (en secreto, por supuesto – no puede desanimar a nadie).
Dos cursos después… La tortuga, con pasos lentos pero constantes, tiene una base muy amplia de vocabulario y entiende la gramática. Ha perdido su vergüenza, aunque no habla con la misma soltura de la liebre, ni entiende tan rápido cuando le hablan. Todavía le falta ese ‘instinto’ por el idioma, pero ahora si se ha dado cuenta que los ejercicios de gramática son para corregir y aclarar ideas, pero no son la base del aprendizaje. Por supuesto que visita profesornativogratis.com todos los días, ¡y eso le ayuda mucho!
Mientras tanto la liebre ha perdido el entusiasmo que tenía al principio. Ha empezado a jugar al pádel y va a clases de Pilates. Falta a algunas clases y no dedica nada de tiempo en casa al inglés. Habla con soltura – eso sí, con muchos errores y usando una gramática y vocabulario repetitiva y algo básica. Como dice ella misma: ‘¿Me entenderán no?’, y tiene razón – la entenderán. Pero ¿qué pasará dos años más adelante, y quién tendrá mejor nivel?
Esopo ya en aquella época escribió esta fábula pensando en los españoles y sus intentos de aprender inglés, y quiso que quedaran con la moraleja: “La perseverancia de la tortuga es lo que lleva a uno a la meta”. Yo por mi parte creo que hay tanto que la tortuga puede aprender de la liebre, como la liebre de la tortuga.
Nuestro estudiante ejemplar sería un especie de “liebruga” (mitad liebre, mitad tortuga); lanzado a la hora de hablar, aprovechando las oportunidades para hablar cada vez que pueda, pero también constante – que reserva entre 20-30 minutos cada día para leer y escuchar un poco de inglés.
Así que, mis liebrugas, os dejo con este ejercicio para este año. En cada casilla contesta las preguntas, dices la fecha y nombras todo lo que ves. Estos son los primeros 6 meses. De julio en adelante tendréis que esperar. ¿Y qué pasa si no sabes las respuestas? Visita www.profesornativogratis.com/ask, y me escribes tus preguntas.

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| Jonathan Olliffe
The English Garden
www.profesornativogratis.com