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In 1968, Martin Luther King gave a speech in Memphis, Tennessee, supporting a strike of the city’s sanitation workers after two refuse collectors were crushed to death:

You know, several years ago, I was in New York City autographing the first book that I had written. And while sitting there autographing books, a demented black woman came up [and] …. I felt something beating on my chest. Before I knew it I had been stabbed by this demented woman.

It came out in the New York Times the next morning, that if I had merely sneezed, I would have died. Well, about four days later, they allowed me….to read some of the mail that came in…There was a letter that came from a little girl…. And I looked at that letter, and I’ll never forget it. It said simply…

Dear Dr. King:

I am a ninth-grade student at the White Plains High School…While it should not matter, I would like to mention that I’m a white girl. I read in the paper of your misfortune, and of your suffering. And I read that if you had sneezed, you would have died. And I’m simply writing you to say that I’m so happy that you didn’t sneeze.

And I want to say tonight — I want to say tonight that I too am happy that I didn’t sneeze.…..

If I had sneezed, I wouldn’t have been around here in 1961, when we decided to take a ride for freedom and ended segregation in interstate travel….(referring to the Montgomery bus boycott)

If I had sneezed I wouldn’t have been here in 1963, when the black people of Birmingham, Alabama, aroused the conscience of this nation, and brought into being the Civil Rights Bill.

If I had sneezed, I wouldn’t have had a chance later that year, in August, to try to tell America about a dream that I had had.

If I had sneezed, I wouldn’t have been down in Selma, Alabama, to see the great Movement there…

I’m so happy that I didn’t sneeze.
….. Well, I don’t know what will happen now. We’ve got some difficult days ahead. But it really doesn’t matter with me now, because I’ve been to the mountaintop, and I don’t mind.

Like anybody, I would like to live a long life. Longevity has its place. But I’m not concerned about that now. I just want to do God’s will. And He’s allowed me to go up to the mountain. And I’ve looked over. And I’ve seen the Promised Land. I may not get there with you. But I want you to know tonight, that we, as a people, will get to the promised land!”

The very next day he was shot dead at his motel, at the age of 39. Rosa Parks – now in Detroit – wept and hugged her mother when she heard the news of King’s assassination. Needing comfort, they played a song over and over again to help them with their grief, a song which was “like medicine to the soul – It was as if Dr. King was speaking directly to me.”

That song was ‘A Change is Gonna Come’.

Traducción:

En 1968, Martin Luther King pronunció un discurso en Memphis, Tennessee, apoyando una huelga de los trabajadores de la basura de la ciudad, después de que dos empleados fueron aplastados hasta morir:

“Sabes, hace varios años, estuve en la ciudad de Nueva York autografiando el primer libro que había escrito. Y mientras estaba allí firmando libros, apareció una mujer negra demente [y] … sentí algo latiendo en mi pecho. Antes de darme cuenta, esta mujer demente me había apuñalado.

La mañana siguiente salió en el ‘New York Times’ que si hubiera estornudado, habría muerto. Unos cuatro días después me permitieron … leer la correspondencia recibida… y había una carta que venía de una niña pequeña … Y miré esa carta, y nunca lo olvidaré. Decía simplemente…

Querido Dr. King:

Soy una alumna de noveno grado en la Escuela Secundaria White Plains… Si bien no debería importar, me gustaría mencionar que soy una niña blanca. Leí en el periódico tu desgracia y tu sufrimiento. Y leí que si hubieras estornudado, habrías muerto. Y simplemente te escribo para decirte que estoy tan feliz de que no hayas estornudado .

Y quiero decir esta noche: quiero decir esta noche que también estoy feliz de no haber estornudado …

Si hubiera estornudado, no habría estado aquí en 1961, cuando decidimos dar un paseo por la libertad y terminar con la segregación en el viaje interestatal … (refiriéndose al boicot de los autobuses de Montgomery).

Si hubiera estornudado, no habría estado aquí en 1963, cuando la gente negra de Birmingham, Alabama, despertó la conciencia de esta nación y dio origen al proyecto de ley de derechos civiles.

Si hubiera estornudado, no habría tenido la oportunidad ese mismo año, en agosto, de tratar de contarle a América un sueño que había tenido.

Si hubiera estornudado, no habría estado en Selma, Alabama, para ver el gran movimiento allí …
Estoy tan feliz de no haber estornudado.
… No sé lo que sucederá ahora. Tenemos días difíciles por delante. Pero realmente eso no me importa, porque he estado en la cima de la montaña, y no me importa.

Como cualquier persona, me gustaría vivir una vida larga. La longevidad tiene su valor. Pero eso no me preocupa. Solo quiero hacer la voluntad de Dios. Y Él me permitió subir a la montaña. Y desde allí he mirado la tierra. Y he visto la Tierra Prometida. Quizás no llegaré allí con vosotros. ¡Pero quiero que sepan esta noche que nosotros, como pueblo, llegaremos a la Tierra Prometida!”

Al día siguiente Martin Luther King fue asesinado a tiros en su motel, a los 39 años. Rosa Parks, ahora en Detroit, lloró y abrazó a su madre cuando escuchó la noticia del asesinato de King. Necesitando consuelo, pusieron una y otra vez una canción para ayudarles superar su dolor, una canción que era “como medicina para el alma. Era como si el Dr. King me estuviera hablando directamente”.
Esa canción fue ‘A Change is Gonna Come’.

|Jonathan Olliffe
The English Garden
www.profesornativogratis.com