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Ciberbullying y menores   La nueva forma de acoso…

 Acoso

Ciberbullying y menores

La nueva forma de acoso entre menores en la sociedad de la información digital.

 

Rocío Arjonilla | Redactora en Innova Creative Minds.


El ciberbullying es un fenómeno de acoso que se da entre los jóvenes a través de Internet y las redes sociales. La etimología de esta palabra proviene del préstamo del inglés “bullying”, que significa maltrato escolar y el prefijo “ciber”, que denota que éste se desarrolla dentro del ámbito cibernético. Según la web del Proyecto Centinela*, “Hablamos de Net Bullying o ciberacoso cuando los niños o adolescentes son intimidados, avergonzados, amenazados o acosados por otro niño o adolescente con el apoyo de las nuevas tecnologías como la mensajería instantánea, los teléfonos móviles, juegos interactivos, chats, páginas web, perfiles de usuario, blogs, foros de discusión, libros de visitas y mensajes de provocación o páginas web dirigidas a humillar o intimidar.”


Hay tantos tipos de ciberbullying como de acosador.
Lo más frecuente es que se den agresiones verbales y vejaciones al acosado en Internet y las redes sociales por parte de sus mismos compañeros del colegio o instituto. Este maltrato puede producirse de forma aislada o continuada en el tiempo. Los motivos que pueden llevar a un joven o adolescente a cometer semejantes actos pueden ser el aburrimiento o las ganas de hacer daño por rencor, entre otros. Se han detectado diferentes perfiles de acosador, que se encuentran detallados en la web del Proyecto Centinela. El ángel vengativo lo que busca es aumentar su popularidad, normalmente porque carece de ella. Curiosamente, este tipo de abusador suele sufrir acoso en la vida real y se escudan en el anonimato que les proporciona la red para colmar sus ansias de poder. La chica mala o el chico malo, son el típico caso de inmadurez y se basan en su propio ego. Al igual que el ángel vengativo, este tipo de acosadores necesitan audiencia en sus fechorías para que sus humillaciones sean exitosas, si no la hubiese, los ataques cesarían. En último lugar, está el acosador inadvertido. Es aquel que no es consciente de que está realizando ciberbullying porque sus ataques son respuesta a otros mensajes intimidatorios. De esta forma, el acosador inadvertido entraría en la misma dinámica que sus acosadores y pasaría del rol de víctima al de acosador.

Por desgracia, miles de menores sufren ciberbullying. Debido a la proliferación de las redes sociales entre los jóvenes, este tipo de acoso o maltrato por parte de los escolares se ha multiplicado de forma alarmante. Además, el ciberbullying se está extendiendo también a los teléfonos móviles. Según el Estudio sobre seguridad y privacidad en el uso de los servicios móviles por los menores españoles, elaborado por INTECO y Orange y presentado en la jornada SmartPhones y Menores: Oportunidades y Riesgos, el 2,5% de los menores ha sido objeto de ciberacoso a través del smartphone por parte de otros menores. Así mismo, es necesario advertir a los padres para que se mantengan alerta ante lo que podría estar sucediéndole a sus propios hijos, ya que en los casos de ciberbullying detectados, normalmente hay un rechazo por parte de los agredidos a contarle su situación a un adulto porque tienen miedo de que sus padres les culpen a ellos de lo ocurrido. Además, también temen enfrentarse a sus acosadores, lo que lleva a la víctima que lo sufre a padecer este trance en silencio, dificultando de esta forma que alguien cercano le pueda brindar su ayuda. En ocasiones, las secuelas del ciberbullying pueden ser devastadoras para los afectados. Los profesores son cada vez más conscientes del potencial riesgo de las redes sociales en el ámbito educativo porque en ocasiones se vulnera la intimidad de los alumnos. Además, los menores  se exponen, no sólo al riesgo de ciberbullying, sino también a las consecuencias derivadas de un abuso en el tiempo de conexión hasta altas horas de la madrugada, como un descenso en el rendimiento académico.

Estos consejos que aparecen en la web del Proyecto Centinela pueden ser muy útiles para los ciberacosados:

  • Evitar intrusos. Asegurándose de que el equipo no está en riesgo, es decir, libre de troyanos, spyware
  • Crear claves de acceso complicadas de adivinar, con letras mayúsculas y minúsculas, cifras y símbolos.
  • Depurar la lista de contactos. No es recomendable tener contactos desconocidos o con los que no se interacciona.
  • Comprobar qué resultados aparecen cuando se teclee su nombre en Google (egosurfing).
  • Repasar la información que se publica en las redes sociales e Internet.
  • Comunicarle a sus contactos que no desea que hagan circular sus fotografías o información personal en entornos colectivos.
  • Ejercer su derecho de protección de datos.
  • Incluir en su ordenador un software de monitorización que pueda grabar todos los emails y mensajes instantáneos que envíe el acosador. Esto ayudaría a obtener las pruebas necesarias para proceder a poner una denuncia.

    Algunas otras instituciones, conscientes de la existencia de ciberbullying, tratan de corregir este problema difundiendo información útil para ciberacosados, padres, profesores y la sociedad en general, que necesita sensibilizarse al respecto. El Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid publica una Guía de recursos para centros educativos en caso de ciberacoso. También la página del defensor del pueblo vasco, junto con Pantallas Amigas y Edex, publica una Guía rápida para la prevención del acoso por medio de las nuevas tecnologías. Estos ejemplos son solo una muestra de todo el material que circula por la red acerca del ciberacoso o ciberbullying y cómo se puede combatir. La organización sin fines de lucro Childnet International ofrece un vídeo en el portal You Tube que ilustra los problemas del acoso cibernético y ofrece soluciones.


Ante el ciberbullying hay que actuar activamente, tomando medidas.
Para ello, las redes sociales tienen opciones como, por ejemplo, “denunciar”, que sirven para que retiren una fotografía o comentario de contenido poco ético e incluso para que cierren un perfil que no está respetando las normas de uso de la red social. Además, también se puede interponer una denuncia ante el grupo de delitos telemáticos de la Guardia Civil si se dan amenazas y acoso. Ante todo, lo más importante es que los jóvenes sean conscientes de que es necesario un uso responsable de Internet y las redes sociales y eso se consigue a través de la educación por parte de los padres e Instituciones educativas. Sería conveniente que los jóvenes se sensibilizaran ante este problema para poder atacarlo desde la raíz.


*Proyecto Centinela es un proyecto creado y gestionado por la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE) e Innova Creative Minds, subvencionado por el  Plan Avanza del Ministerio de Industria.