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Como aficionado a la historia de España que soy me llama poderosamente la atención comprobar como ésta se repite cíclicamente cada cierto tiempo, haciendo bueno el dicho de Cicerón: “el pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla”.

Desde la irrupción en el panorama político español del “fenómeno” Podemos, a raíz de las elecciones al Parlamento Europeo en 2014, toda la clase política de los partidos tradicionales (vamos, lo que viene siendo la casta pútrida que nos desgobierna) se ha dedicado en cuerpo y alma a meter el miedo en el cuerpo al pueblo español ante un posible triunfo de esta formación en unas elecciones generales al Parlamento nacional. ¡Que vienen los de Podemos! Ha sido, a grandes rasgos, el leitmotiv de PPSOE y resto de trileros de la política patria desde entonces. Obviamente el clan de los genoveses ha sido el que más empeño ha puesto en intentar desprestigiar al partido del comisario estalinista Monedero y su compinche el tertuliano. Para ello no han dudado en tirar de todas las vías a su alcance posibles, tanto las oficiales como las extraoficiales proporcionadas por ciudadanos ”anónimos” que a través de diversos medios (internet sobre todo) intentan prevenirnos del desastre que sería para España el triunfo de estos postcomunistas.
Hasta la saciedad se nos ha repetido que España acabará, de llegar Podemos al poder, estando en una situación social y económica como la que afronta Venezuela a día de hoy; como si, salvando las distancias por supuesto, aquí estuviésemos en un paraíso multicolor en el que no tuviésemos seis millones de parados, seis millones de inmigrantes, familias arrojadas de sus casas por el único delito de no poder hacer frente a unas hipotecas injustas y abusivas, una corrupción política, empresarial y administrativa de un nivel cercano al tercermundismo y una nación que se hunde cada vez más inexorablemente en el fango del secesionismo, el yihadismo (permitido implícitamente en nombre del sacrosanto multiculturalismo) y la esclavitud a un sistema financiero ideado por LADRONES con traje y corbata.

Y ese es el gran problema y a lo que me refería  con los ciclos de la historia. En España los partidos de la Derecha siempre han sido, aparte de otros muchos defectos, un atajo de COBARDES. Lo son ahora (de hecho ahora más que nunca) y lo fueron en 1936, cuando ante el empuje del Frente Popular lo único que la Derecha ofreció al pueblo fue el discurso del miedo. ¡Que vienen los rojos!, le decían una y otra vez antes de las elecciones a los españoles, pero no les ofrecían NADA con lo que realmente contrarrestar las promesas hechas por la izquierda (más falsas todas que un billete de 6 euros, pero eso es otra historia).
Durante toda la campaña electoral, y antes también, el gobierno de la derecha confió en que metiendo el miedo en el cuerpo a los españoles sobre lo que supondría la llegada al poder del rojerío bastaría para frenar el avance del marxismo en nuestra patria …se equivocaron de pleno como ya había advertido José Antonio que ocurriría; pues como él mismo se hartó de proclamar a todo aquel que se molestase en abrir una brecha de serena atención a sus palabras, España necesitaba (y sigue necesitando) una Revolución, un cambio profundo que otorgase al pueblo español unas condiciones de vida realmente dignas para todos y cada uno de los españoles. ¿Ofreció algo de eso la Derecha española en 1936? NO, resultado, el que algunos conocemos y la mayoría cree equivocadamente conocer. ¿Ofrece el PP una alternativa social y económica clara ante el avance de Podemos? NO, ni lo va a hacer. Ellos siguen empeñados en defender su chiringuito y los privilegios de los LADRONES mencionados anteriormente sin querer ver que el chiringuito se desmorona y les caerá encima aplastándolos.

Nosotros, Democracia Nacional, no le tenemos miedo al avance de Podemos. No nos gustan, no son de los nuestros, no quieren el bien para España (mayormente porque NO CREEN EN ELLA), pero sin embargo tenemos claro que si el pueblo español está virando su voto hacia los postulados de este partido es por el enorme hastío (cuando no ASCO) que le provocan los partidos encumbrados del sistema, PPSOE y el resto de comparsas pedigüeñas.
Podemos promete cambio RADICAL y eso es lo que ven la mayoría de españoles que se han fijado en ellos, por eso nosotros no tememos el avance de Podemos, porque nosotros también pedimos un cambio radical auténtico, una Revolución Nacional que sea capaz de proporcionar paz social, trabajo y bienestar a todos los españoles, especialmente a los pertenecientes a las clases media y trabajadora, aquellos que realmente mantienen y levantan cada día con su esfuerzo a la Nación Española.

Desgraciadamente nuestro mensaje no llegará a la mayoría de los españoles pues el sistema se ha fijado como una de sus prioridades absolutas callar la voz de los nacionalistas revolucionarios, la ÚNICA oposición real a este sistema capitalista demoliberal.

Desgraciadamente el pueblo confiará en Podemos debido a la ausencia total de alternativas que le ofrendará el PP (como ya se ha visto en Andalucía), y al indisimulado apoyo mediático que “desinteresadamente” se le está brindando a esta formación desde los mismos medios del sistema al que dicen querer transformar.

Desgraciadamente el resto de formaciones políticas intentará seguir convenciéndonos de que el sistema demoliberal es el mejor de los sistemas posibles y que fuera de él todo es un páramo estéril, mientras el pueblo es cada vez más consciente de la miseria en la que nos estamos hundiendo día tras día.

Desgraciadamente el pueblo se dará cuenta tarde (como en el 36) de que los marxistas de Podemos no vienen para proporcionar ese bienestar social prometido, sino para gobernar a favor de las minorías (lobby gay, inmigrantes, secesionistas, etc.) y para continuar la labor de destrucción física, moral y espiritual de España que el Frente Popular dejó inconclusa.

Aun con todo lo dicho no quisiera que se me malinterpretara y pareciese que estoy haciendo igualmente el juego a la política del miedo del PPSOE para asustar al electorado con la posible llegada de Podemos, no, muy al contrario; yo invito a que todos aquellos que estén realmente deseando un cambio profundo en la política nacional, una salida de este sistema de democracia capitalista-esclavista, una alternativa real alejada del influjo de los mercados financieros, vote a Democracia Nacional. Si nuestro Movimiento político no le convence o no le gusta por la razón que sea voten a cualquiera, Podemos incluido, que se salga del binomio PPSOE y el resto de sus palmeros bancario-parlamentarios (IU, PNV, CiU, UPyD, Ciudadanos, etc.)

Por una alternativa auténtica, por una Revolución en la manera de manejar los asuntos que realmente preocupan al pueblo español, la opción es Democracia Nacional.

|Carlos Alonso