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Lunfardo (Argentina)

¡Araca que viene la cana ! … jeje …¡era una cachada!
Un farabute me quiso chamuyar. Pensé que era un bacán gavión pero resultó un chorro que me quiso chorear la biyuya.
Parece castellano, pero no has entendido nada ¿verdad?
La traducción:
“¡Cuidado que viene la policía! …jeje …era una broma!
Un hombre fanfarrón me quiso hablar de amores… pensé que era un galán adinerado pero resultó ser ladrón que me quiso chorear mi dinero.”

Estamos tan conscientes de la importancia de los idiomas para romper barreras y conectar, que a veces perdemos de vista su otra función; marcar las diferencias como señal de identidad y trazar una línea entre ‘nosotros’ y ‘ellos’. Para descubrir este lado, quítate el Rolex y las Ray-Ban y deja el I-Phone en casa, porque hoy os voy a llevar a las zonas menos hospitalarias de Buenos Aires, París y Londres.

Vamos a empezar con el Lunfardo, lengua de ladrones. Cedo la palabra al Presidente (1917-1919) de la Academia Nacional de la Historia de la República Argentina.“Los criminales y ladrones de los grandes centros del mundo se sirven de un lenguaje especial. En los distintos países recibe diversos nombres. En Argentina se lo llama lunfardo”.

En los barrios más pobres de Buenos Aires se desembarcaron los inmigrantes procedentes de España e Italia para mezclarse con comunidades afro americanas e indígenas. Hablar sin que entienda la policía o los carceleros daba una ventaja clara, y el Lunfardo no sólo era (es) un híbrido de frases robadas de varios idiomas, sino también un intento consciente de evitar ser entendido, usando la técnica de vesre (la formación de palabras al revés) –cambiar una palabra como “amigo” a “gomía”, o “pagar” a “garpar”.
El Lunfardo está ligado con el Tango, otra mezcla de estilos y orígenes. Incluso el nombre de ese baile (se cree) viene del nombre que dieron los esclavos provenientes de África a su lugar de reunión. ‘Toca tango’ quería decir ‘toca el tambor’ para empezar los bailes. En 1789 se lee esta denuncia; “No permitan semejantes bailes y juntas las del tango, porque en ellas no se trata sino del robo y de la intranquilidad para vivir los negros con libertad y sacudir el yugo de la esclavitud.”

El Lunfardo cumple la misma función que el tango, pero en sentido lingüístico – era una forma de los inmigrantes y sectores marginalizados de reunirse. Los mismos que bailaban tango, hablaban Lunfardo. Como cualquier idioma, llega a ser una señal de identidad, no de un pueblo, sino de una clase social.

Verlan (Francia)

Este argot, nacido en París, tiene características parecidas al Lunfardo. La palabra ‘Verlan’ proviene de ‘l’envers’ (al revés), y la mayoría de su vocabulario se basa también de esta técnica sencilla de darle la vuelta a las palabras

(Francés) Francais = ‘Céfran’ (en Verlan)
(Sospechoso) Louche = ‘Chelou’
(Café) Café = ‘Féca’
Aunque puede demostrar bastante más complejidad:
(Poli) Flic (ya es coloquial) = ‘Keuf’, y ahora empieza a oírse ‘Feuk’
(Árabe) Arabe = ‘Beur’, y ahora muy frecuentemente ‘Reub’

Aunque durante siglos ha habido un juego de palabras parecido al Verlan, se cree que su forma moderna se empezó a usar en los barrios marginales como manera de hablar delante de la policía sin ser descubierto. Las cárceles actuaron como academias de la lengua, y luego desde los años 80 se extendió gracias al hip-hop, tan popular en Francia. El Verlan es esencial para entender la cultura popular.

Rhyming Slang (Inglaterra)

‘Cockney’ es uno que nace lo bastante cerca al Big Ben como para oír las campanadas Fuera de Londres la palabra se usa para señalar cualquier londinense de clase trabajadora. En principio, el Cockney Rhyming Slang parece ser un homólogo de Lunfardo o Verlan, un argot para sectores al borde de la ley.

Sin embargo, veremos que usa otra técnica. Probablemente no sea buena idea tomar lo que oyes muy en serio.
Imagínate la siguiente situación. Invitas a un ‘Cockney’ a pasar el fin de semana en tu casa. Lo piensa, y te dice; ‘Tengo que hablar con mis problemas y estrés’. Inmediatamente (y por haber leído este artículo) haces la siguiente acrobacia mental:
Problemas y estrés = Trouble and strife = Wife = Mujer ¿Irá a hablar con su mujer? Si no te parece muy acertado, hay una alternativa: Mujer = Wife = Bag for Life = Bolsa de por vida ¿Mejor así?

Lo divertido de Cockney Rhyming Slang es que funciona en dos niveles. Aparte de la rima directa (strife = wife) hay una conexión de lógica. ‘Believe’ (Creer) es ‘Adam and Eve’ (Adán y Eva). ‘Feet’ (Pies) son ‘Plates of meat’ (Platos de carne).

Para hacerlo más sencillo para los adeptos, y más indescifrable para los foráneos, se suele omitir la segunda parte, suponiendo que sabes la segunda.
Es decir, se diría: ‘Do you Adam it?’ (‘¿Te lo crees?’) or ‘My plates are killing me!’ (Mis pies me están matando).
Este Rhyming Slang se ha dispersado. Ya no es tan común oírlo por las calles de Londres. Por otro lado, es una técnica reconocida y usada de vez en cuando en el inglés por todo el país, y está en constante evolución.
El otro día estaba leyendo los comentarios añadidos a un artículo en el periódico (sobre Brexit – de momento no hay otra noticia). Uno había escrito el siguiente, lo cual me parecía bastante divertido:
‘Who would trust this bunch of Jeremy Hunts to negotiate the sale of a chocolate bar?’ (¿Quien se fiaría de esta pandilla de ‘Jeremy Hunts’ para negociar la venta de una chocolatina?).
Aunque fue la primera vez que lo leí no es difícil descifrarlo:
El comentarista tiene una opinión pésima del gobierno.
Jeremy Hunt es el Ministro de Salud. Su apellido ‘Hunt’, hace rima – desgraciadamente para él – con un término bastante ofensivo en inglés. No sólo consigue lanzar un insulto sin que le borren su comentario, incluso queda gracioso.

ejercicio

|Jonathan Olliffe – The English Garden  www.profesornativogratis.com