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Pasó el 14 de abril sin pena ni gloria y seguimos muy lejos de la República. Después de años y años en los que “la izquierda” reclama con boca pequeña dicho objetivo, ni se lo creen ya y parece algo inalcanzable.
Tiran balones fuera y se excusan con la popularidad del emérito (J.C). Ahora nos ponen al hijo pródigo, nuevo rey y los medios lo ensalzan como “el salvador”. El supuesto bipartidismo P.S.O.E y P.P, no es tal, más bien es tripartidismo; P.S.O.E – P.P – MONARQUÍA. Todo ello controlado por los grandes “negociantes” proclives supuestamente a una democracia (suya) sustituyendo la soberanía popular.
La República como modernidad sería la solución para volver de verdad a ser soberanos. Entonces P.S.O.E – P.P no tendría sentido y menos el tripartidismo P.S.O.E – P.P – MONARQUÍA.
De ahí se produciría el desgaste de tanta fanfarria. Como ellos sienten, el movimiento de los auténticos progresistas cambiaría de verdad las cosas y el todo político.
¡Pero! Los medios de comunicación con sus campañas intoxicadas, activan su ruindad como colaboradores de que todo siga igual. Miedo a Podemos, campañas contra los verdaderos cambios, evidencia del miedo letal, razones simples de enemistad hacia lo joven, desalojo de las ideas cabales, aminoramiento del progreso insurgente. Cuidado señores y señoritos el futuro republicano acecha.

Germán González González (Villablino)