Ocero acogerá el primer parque musical artesanal, dónde las cucurbitáceas cantan.

El músico y luthier Leonés Maikel Barreira
El etnomusicólogo y luthier hispano-luso Maikel Barreira impulsará en Ocero el primer parque musical ecológico de la provincia, un espacio único donde convivirán instrumentos artesanales, sonidos naturales y cultivo sostenible de calabazas con las que él mismo elabora sus creaciones.

El pequeño pueblo de Ocero, en la comarca del Bierzo, se convertirá en el escenario del primer parque musical artesanal de la provincia gracias al trabajo del etnomusicólogo y luthier hispano-luso Maikel Barreira. Tras más de quince años dedicado a la creación de instrumentos musicales únicos, elaborados de forma artesanal y ecológica, Barreira da un paso más con la creación de un espacio al aire libre donde convivirán música, naturaleza y sostenibilidad.

El proyecto, pionero en la provincia, pretende ofrecer un entorno donde se puedan explorar los sonidos naturales a través de instrumentos construidos a mano, muchos de ellos con calabazas cultivadas por el propio artista. Y es que Barreira, natural de Fabero, no solo es un reconocido luthier, sino también un apasionado horticultor especializado en el cultivo ecológico de cucurbitáceas, entre ellas algunas de las variedades más exóticas y raras del mundo.

“Desde la semilla hasta el instrumento pueden pasar de uno a cinco años. Es un proceso largo, pero lleno de sentido”, explica el artista berciano. Su método de trabajo, basado en la sencillez y el respeto por la tierra, se apoya en el autocultivo con abonos naturales, sin pesticidas ni productos químicos. "Lo más importante es trabajar la tierra y cuidarla con tus propias manos", afirma.

Entre las variedades que cultiva destaca la Thrichosantes Cucumerina, una de las calabazas más largas del mundo, con ejemplares que alcanzan hasta 2,5 metros. También trabaja con especies tan poco comunes como la llamada “Semilla del Hombre de las Cavernas” o “Huevo de Dinosaurio”.

Instrumentos eclécticos, sonoridades orgánicas y un enfoque totalmente sostenible han llevado las creaciones de Maikel Barreira más allá del Bierzo, llegando a países como Francia, Portugal, Australia o Ecuador.

Con el parque musical de Ocero, el luthier fusiona sus dos grandes pasiones: la música y el cultivo natural. Un lugar donde cada instrumento contará una historia ligada a la tierra, el tiempo y el arte, y donde los visitantes podrán experimentar la armonía entre naturaleza y creatividad.