Más de 1,2 millones de personas sordas reclaman igualdad de acceso

La Confederación Estatal de Personas Sordas alerta de las barreras persistentes en educación, sanidad, empleo y comunicación tras 90 años de trabajo por la igualdad

Acceder a la educación, comprender una consulta médica o participar en la vida cultural en igualdad de condiciones sigue sin ser una realidad cotidiana para muchas personas sordas. En España, más de 1.200.000 personas sordas continúan encontrando barreras estructurales que limitan el ejercicio efectivo de sus derechos fundamentales.

Así lo ha denunciado la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE), cuyo presidente, Roberto Suárez, ha subrayado que “la accesibilidad sigue marcando la diferencia entre tener derechos o poder ejercerlos”. Las dificultades persisten en ámbitos clave como la educación, el empleo, la sanidad, la comunicación y el acceso a la información.

Una desigualdad estructural que exige respuestas urgentes

Desde su fundación en 1936, la CNSE trabaja para revertir esta situación no solo mediante la incidencia social y política, sino también creando servicios pioneros de accesibilidad, diseñados desde la experiencia directa de las propias personas sordas.

En el ámbito educativo, la falta de intérpretes de lengua de signos, recursos adaptados y modelos docentes especializados sigue provocando que muchos estudiantes sordos no alcancen niveles académicos equiparables al resto. Esta desigualdad formativa tiene un impacto directo en el acceso al empleo y favorece situaciones de desempleo y precariedad laboral, no por falta de talento, sino por entornos que no están preparados para incluir.

A ello se suma, según la CNSE, el desconocimiento generalizado en empresas y administraciones públicas sobre las capacidades de las personas sordas y la ausencia de ajustes razonables. “Ser una persona sorda no debería implicar más obstáculos ni más esfuerzo”, ha afirmado Suárez.

90 años impulsando la accesibilidad y la innovación social

Tras nueve décadas de trayectoria, la CNSE se ha consolidado como un referente estatal en accesibilidad, derechos e innovación social, situando siempre a las personas sordas en el centro y promoviendo que puedan liderar su propio futuro.

Entre sus iniciativas más destacadas se encuentran SVIsual, el primer sistema estatal de videointerpretación en lengua de signos; ALBA, la primera plataforma especializada para mujeres sordas víctimas de violencia; vidAsor, un servicio de videoasistencia que garantiza un envejecimiento autónomo y sin aislamiento; la Red Estatal de Enseñanza de las Lenguas de Signos Españolas; y la Red Emplea, orientada a conectar talento sordo y empresas para promover un empleo digno y accesible.

“Cada uno de estos avances comenzó con una primera vez. Hoy abren oportunidades reales de igualdad y forman parte de lo que entendemos como derechos”, ha explicado el presidente de la Confederación.

Construir un país accesible, derecho a derecho

La CNSE reclama una mayor presencia de la lengua de signos en todos los ámbitos, la participación activa de las personas sordas en los espacios de decisión y el codiseño de políticas públicas que afecten directamente a su comunidad. “Pedimos que se nos vea como ciudadanas y ciudadanos de pleno derecho, como una minoría lingüística y cultural con un patrimonio que enriquece a la sociedad”, ha señalado Suárez.

Tras 90 años de historia, la Confederación insiste en que la accesibilidad no se imagina, se construye, iniciativa a iniciativa y derecho a derecho. Porque la inclusión, además de una cuestión de justicia social, es también —como recuerda su presidente— “una forma inteligente de gestionar mejor y llegar más lejos”.

📹 Vídeo: disponible en el canal oficial de la CNSE.