La MIMCyL reclama una gestión forestal activa para evitar otro verano negro en Castilla y León
La Mesa Intersectorial de la Madera de Castilla y León (MIMCyL) exige medidas urgentes de gestión forestal sostenible y activa para reducir el riesgo de grandes incendios forestales tras el devastador verano de 2025.
La MIMCyL ha expresado su pésame a las familias de las víctimas mortales y su apoyo a todas las personas que han sufrido pérdidas materiales, daños en sus hogares o en su medio de vida tras los incendios ocurridos este verano en Castilla y León y Galicia.
La entidad, que agrupa a más de 700.000 propietarios forestales, 2.600 empresas y 12.600 trabajadores del sector de la madera y la biomasa, recuerda que el aprovechamiento sostenible de los montes es la mejor herramienta para prevenir catástrofes ambientales.
Gestión forestal: clave contra los grandes incendios
La MIMCyL insiste en que los bosques gestionados y aprovechados de forma sostenible presentan menor riesgo de arder, además de generar empleo y riqueza en el medio rural. Productos como la madera, resina, pastos, setas, piñón o castaña deben entenderse como recursos a conservar a través de su aprovechamiento.
En el caso de la madera, Castilla y León cuenta con una tasa de extracción del 35%, lo que supone una gran oportunidad para aumentar el volumen de cortas en montes públicos y privados, reforzando así la bioeconomía forestal y la prevención de incendios.
Colaboración público-privada y modernización del sector
La organización reclama una alianza entre administraciones, propietarios privados y empresas para poner en marcha modelos de colaboración que permitan acelerar la planificación forestal, licitaciones, digitalización y nuevas tecnologías.
Además, subraya que la gestión forestal moderna integra la conservación de hábitats y biodiversidad, incorporando prácticas como la permanencia de madera muerta o la creación de zonas destinadas a conservación.
Mejorar las infraestructuras forestales
La MIMCyL considera clave la inversión en pistas forestales para garantizar un acceso rápido en caso de emergencia. Estas infraestructuras, mantenidas gracias a la gestión activa de los montes, resultan determinantes en la protección frente a incendios.
Reforzar el papel del propietario forestal
El comunicado alerta de que el abandono del minifundio forestal es uno de los principales problemas estructurales del territorio. Reclama soluciones valientes con respaldo social para facilitar la incorporación de los propietarios privados a una gestión activa y rentable de los montes.
El coste económico del abandono
El abandono forestal no solo tiene consecuencias ambientales, también económicas:
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En 2025, las pérdidas en Castilla y León ascienden a 782 millones de euros en Valor Añadido Bruto por sequías e incendios.
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En 2029, la cifra podría alcanzar los 2.000 millones si no se actúa de manera urgente.
La MIMCyL concluye recordando que cada euro no invertido en prevención se multiplica en pérdidas económicas, sociales y ambientales cuando el fuego arrasa los montes.