ASAJA prevé una producción de aceite de oliva menor mientras aumentan los costes

Plato del taller de cocina local, titulado ‘El Bierzo en Sabores’ (Foto de archivo)

La organización agraria ASAJA ha advertido de que la producción final de aceite de oliva en la actual campaña será inferior a lo previsto debido a las lluvias y fuertes vientos registrados durante los meses de enero y febrero, que dificultaron la recogida y provocaron pérdidas de aceituna. A esta situación se suma el encarecimiento del gasóleo y los fertilizantes, que incrementa los costes de producción del olivar en un momento clave para el sector.

La organización agraria ASAJA ha advertido de que la producción final de aceite de oliva en la actual campaña será inferior a las estimaciones iniciales. Así lo ha señalado la Sectorial de Aceite de Oliva y Aceituna tras analizar la evolución de la cosecha y las dificultades registradas durante los últimos meses.

Entre los principales factores que explican este descenso se encuentran las lluvias intensas y los fuertes vientos registrados entre enero y febrero, que han complicado notablemente las labores de recogida, especialmente en Andalucía, principal zona productora.

Lluvias y viento dificultan la recogida de la aceituna

El tren de borrascas que afectó a buena parte de España durante las primeras semanas del año provocó importantes problemas en el campo. Aunque las precipitaciones fueron abundantes, en muchos casos llegaron acompañadas de rachas de viento que provocaron la caída de grandes cantidades de aceituna que todavía no había sido recolectada.

En algunas zonas, además, la acumulación de agua llegó a provocar inundaciones en los olivares, lo que dificultó aún más las labores agrícolas.

Como consecuencia, una parte significativa de la aceituna terminó en el suelo, lo que provoca una depreciación del producto. A esta situación se suma la falta de mano de obra en algunas áreas, que ha impedido recoger parte de la aceituna caída y reducirá la producción final de la campaña.

La producción cae un 14 % respecto al año pasado

En estos momentos la recogida está prácticamente finalizada. En Castilla-La Mancha, Extremadura y el Levante las almazaras ya han cerrado, mientras que en la mayoría de zonas de Andalucía solo quedan algunos olivares por recoger.

Según los datos provisionales de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), dependiente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, durante el mes de febrero se produjeron 141.135 toneladas de aceite de oliva.

Con estas cifras, la producción acumulada alcanza las 1.193.766 toneladas, frente a las 1.391.019 toneladas registradas en el mismo periodo de la campaña anterior, lo que supone una caída aproximada del 14 %.

Desde ASAJA señalan que, teniendo en cuenta las dificultades sufridas durante la campaña, es muy probable que la producción final quede por debajo de las previsiones iniciales.

Buen ritmo de ventas pero caída de precios

A pesar de la menor producción prevista, las salidas de aceite de oliva al mercado están siendo positivas. En lo que va de campaña se han comercializado 624.016 toneladas, una cifra que refleja una buena dinámica de consumo y exportación.

En cuanto a las existencias totales a 28 de febrero, se sitúan en 974.469 toneladas. De ellas, 738.954 toneladas están en manos de las almazaras, 227.423 toneladas en la industria envasadora y 8.091 toneladas en el Patrimonio Comunal Olivarero.

Si se mantiene el actual ritmo de salidas, todo apunta a que el sector llegará a la próxima campaña con un enlace mínimo de existencias.

Sin embargo, desde ASAJA consideran difícil de entender que, pese a este escenario de menor oferta y buenas ventas, el precio del aceite de oliva haya mostrado una tendencia a la baja en las últimas tres semanas.

Suben los costes por el gasóleo y los fertilizantes

A la incertidumbre del mercado se suma el aumento de los costes de producción. La situación geopolítica internacional, marcada por la Guerra de Irán, está provocando un encarecimiento significativo del gasóleo y de los fertilizantes.

Este incremento llega en un momento clave para el olivar, coincidiendo con la preparación de las explotaciones y las labores de abonado.

Según advierte ASAJA, este encarecimiento de los insumos supondrá un aumento importante de los costes de producción para los agricultores, lo que añade presión económica al sector del olivar en una campaña marcada por la incertidumbre climática y de mercado.