miércoles. 19.06.2024

La Junta de Castilla y León adoptó el Acuerdo 29/2020 el 19 de junio, por el que se aprueba el Plan de Medidas de Prevención y Control para hacer frente a la crisis sanitaria en la Comunidad de Castilla y León.

Han redactado un completo protocolo, que recoge medidas de carácter preventivo y educativo que permitan a los centros educativos no universitarios, de titularidad pública y privada, que impartan cualquiera de las enseñanzas contempladas en el artículo 3 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación realizar la planificación del curso académico 2020/2021, ante los posibles escenarios que puedan plantearse desde el punto de vista sanitario.

Protocolo de Prevención y Organización del Regreso a la Actividad Lectiva.

En cada centro educativo se conformará un equipo coordinador que tendrá como objetivo principal garantizar la seguridad y la salud del personal y del alumnado frente al coronavirus COVID-19, las medidas preventivas se centran en dos ejes principales:

-  Evitar los contagios.

- Detectar precozmente y aislar los posibles casos que puedan producirse en los centros.

Se encargarán de la organización de espacios, el tránsito de personas y el establecimiento de medidas higiénicas.

El curso 2020/2021, salvo que las condiciones sanitarias lo impidieran, comenzará de manera presencial, garantizándose esa atención presencial en los centros educativos a todo el alumnado.

En el primer y segundo ciclo de educación infantil y para el primer curso de educación primaria los centros constituirán grupos con un máximo de entre 22 y 25 alumnos por aula.

Entre los distintos grupos no habrá interacción, utilizando específicamente los espacios asignados para su uso exclusivo y el establecimiento de horarios para el uso de espacios comunes, de esta manera el movimiento dentro del aula es libre sin tener que cumplir la restricción de la separación de seguridad de 1,5 m, ni el uso de mascarilla.

Con este objetivo se deberán zonificar los espacios ocupados por cada uno de estos grupos, de tal manera que, ante la aparición de un brote, se pueda aislar todo el grupo, poniendo en cuarentena a las personas, mientras que los demás grupos sigan funcionando bajo un sistema de estrecha vigilancia y alerta.

A partir de segundo curso de educación primaria el número de alumnos por aula no podrá superar las ratios máximas previstas normativamente para cada enseñanza, sin que se pueda efectuar excepción de ratio, procurando respetar la distancia de seguridad mínima de 1,5 m. En los casos en los que no sea posible, será obligatorio el uso de mascarilla.

Se tomará en consideración la posibilidad de que, ante un rebrote, las autoridades sanitarias puedan decretar el cierre del centro educativo y se suspenda la actividad educativa presencial.

Para ello todos los centros educativos públicos implantarán aulas virtuales para todos los niveles educativos, en el caso de que no cuenten con ellas.

Además se describen medidas específicas respecto al uso de mascarilla y disposición de solución hidroalcohólica  para todo el alumnado y personal, será obligatoria la desinfección de manos previo al acceso a las aulas, señalización de las vías del sentido de la circulación en pasillos y escaleras, distancias de seguridad, además de accesos escalonados en las entradas y salidas. También incluye protocolos para la gestión de las aulas y espacios del centro educativo y manera de actuar en caso de un posible COVID-19.

Finaliza con un bloque de medidas de carácter educativo que implican que los centros elaboren un Plan de Digitalización para el supuesto de que se puedan producir nuevos brotes de pandemia a lo largo del curso 2020/2021 que requieran la suspensión de la actividad educativa presencial.

El curso escolar comenzará de manera presencial, sin mascarilla y con ratios limitadas.