León celebra la segunda Legacía previa a Las Cabezadas de este domingo 26 de abril

Ceremonia de las Cabezadas Foto de Archivo
La tradicional ceremonia tendrá lugar este domingo 26 de abril en la Basílica de San Isidoro

El Ayuntamiento de León ha acogido este miércoles en el consistorio de San Marcelo la segunda Legacía preparatoria de una de las tradiciones más singulares de la ciudad: Las Cabezadas. El acto marca la cuenta atrás para la celebración de esta histórica ceremonia, que tendrá lugar el próximo domingo 26 de abril.

Durante el encuentro, la Corporación Municipal, presidida por el alcalde José Antonio Diez, ha recibido al Cabildo de la Basílica de San Isidoro, tras una primera reunión celebrada previamente en este emblemático templo leonés.

Representantes de la ceremonia de Las Cabezadas

En esta edición, el Cabildo de San Isidoro estará representado por Luis García Gutiérrez, mientras que la Corporación Municipal contará con la concejala de Comercio, Consumo y Fiestas, Camino Orejas, como interlocutora en el tradicional acto.

Ambas partes protagonizarán nuevamente la conocida pugna dialéctica del “Foro u Oferta”, un debate simbólico que forma parte esencial de esta celebración histórica.

Tradición y simbolismo en San Isidoro

El acto central se desarrollará en el claustro de la Basílica de San Isidoro, donde se escenifica el histórico desacuerdo entre el Cabildo y el Ayuntamiento. La ceremonia culmina con el gesto que da nombre a la tradición: las ‘Cabezadas’, tres reverencias que simbolizan la reconciliación entre ambas instituciones.

Una de las tradiciones más emblemáticas de León

Las Cabezadas es una de las celebraciones más representativas del calendario festivo leonés, que combina historia, simbolismo y patrimonio cultural. Cada año atrae tanto a vecinos como a visitantes interesados en conocer esta singular manifestación de la identidad local.

Ceremonia de las Cabezadas

Fiesta de Interés Turístico

La Real Basílica de San Isidoro de León acoge esta fiesta cuyo nombre proviene de las tres reverencias que los representantes de la ciudad hacen al despedirse del Cabildo en honor a una tradición relacionada con un milagro realizado por San Isidoro.

Según recoge el “Chronicon Mundi” de Lucas de Tuy, en 1158 San Isidoro hizo que lloviera sobre León. En agradecimiento, la ciudad, representada por su Ayuntamiento, acude cada año a la Basílica de San Isidoro para ofrecer un cirio y dos hachas de cera. En el claustro, el Cabildo acepta el presente, pero deja patente su carácter obligatorio. Por esta discrepancia, los representantes de ambas instituciones entablan una batalla dialéctica. Al final, empatan y la discusión (en realidad, una fiesta) se aplaza para el siguiente año.

Con la celebración de esta segunda Legacía, León ultima los preparativos para mantener viva una tradición centenaria que sigue siendo uno de los grandes referentes culturales de la ciudad.