martes. 18.06.2024

Responsabilidades. En primer lugar, dejemos claras las responsabilidades por el cierre de la Ruta ferroviaria de la Plata, y el incumplimiento de su restauración, tras aprobarlo el Congreso.

Fue Felipe González quien cerró el tren ruta de la plata al norte de Plasencia, es decir, la correspondiente a Castilla y León, por los tramos de Salamanca, Zamora y León. En realidad, Felipe González ofreció a las Comunidades afectadas la posibilidad de conservar el ferrocarril, a su costa, o no, en 1984. Extremadura, con gobierno socialista (Juan Carlos Rodríguez Ibarra) dijo que sí, y por eso siguió funcionando desde Plasencia hacia abajo, hasta Palazuelo; pero Castilla y León, también con gobierno socialista (Demetrio Madrid) no lo asumió (tal vez ya tenían la idea de centralizar todo el tráfico por Valladolid), condenando a la ruina aquella vía de comunicación que vertebraba todo el oeste peninsular.

Al no asumir su gestión, finalmente fue el gobierno de Felipe González quien lo cerró al tráfico de pasajeros, argumentando "falta de rentabilidad", a partir del 1 de enero de 1985 (el tráfico de mercancías duró unos 10 años más); pero pudo ser evitado el cierre por los socialistas de Castilla y León.

Recientemente, en 2017, el grupo Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea presentó en el Congreso de los Diputados (Comisión de Fomento) una Proposición No de Ley (PNL) defendida por Ana Marcello. Fue aprobada la moción, exigiendo la recuperación de este corredor ferroviario entre Astorga y Extremadura, que llevaba cerrada más de tres décadas.

Votaron a favor el PSOE, PNV y el Grupo Mixto. En contra, el PP y Ciudadanos. En consecuencia, habiendo sido aprobada, debería haberse implementado su restauración por el Gobierno de España, pero Mariano Rajoy (PP), que se hallaba en su segundo gobierno, no hizo nada por cumplir aquella PNL, aprobada en Cortes. A partir de noviembre de 2019, Sánchez (PSOE), nuevo presidente, tampoco hizo nada por la restauración de dicha ruta.

Recientemente, PP y Vox, en la Comisión de Movilidad y Transformación Digital de las Cortes de Castilla y León, han rechazado la PNL planteada por Unión del Pueblo Leonés (UPL), que instaba a la Junta a solicitar al Gobierno central la realización de un estudio para la reapertura de dicho corredor ferroviario, e incluirlo en la Red Básica del Corredor Atlántico. Sin embargo, contrariamente a ese rechazo en las cortes de CyL, el PP estuvo en la última concentración de varias ciudades de la Ruta, el 4 de noviembre del 2023, solicitando su reapertura, y así lo proclama.

A raíz de estos antecedentes, juzgue el lector el interés real de los distintos partidos en la reapertura de la Ruta de la Plata.

Movimiento actual por su recuperación. Los partidos políticos parecen no comprender la importancia y trascendencia de este eje ferroviario, medio que la Unión Europea considera prioritario al transporte por carretera. Así lo consideran, y luchan por su reapertura, las Cámaras de Comercio de ciudades como Badajoz, Cáceres, Béjar, Salamanca, León, Astorga, Avilés, Oviedo, Gijón, Huelva, Sevilla y Cádiz, a las que habría que sumar numerosas asociaciones, entre ellas Conceyu País Llionés, y ciudadanos de a pie, mediante la firma de un manifiesto para la reapertura de este corredor y la asistencia a las concentraciones referidas. En suma, existe un interés manifiesto en las poblaciones afectadas para unir los puertos cantábricos del oeste peninsular (Asturias) con el sur de la Península, conectándolos otra vez con León, Zamora, Salamanca, y las Comunidades de Extremadura y Andalucía.

Es por ello que la Plataforma Corredor Oeste-Ruta de la Plata promueve una reunión urgente de las 4 Comunidades Autónomas afectadas (Asturias, Castilla y León, Extremadura y Andalucía), que abogan por incluir el tramo Astorga-Plasencia en la red básica ampliada de la UE, para que esté disponible en 2040. Si el Gobierno español no incluye ahora el tren Ruta de la Plata, su ejecución quedaría pospuesta hasta el 2050, como parte de la red global. Un plazo que estaría fuera de toda lógica, cuando la UE considera el ferrocarril como la mejor opción estratégica de transporte, de viajeros y mercancías, apremiada, sobre todo, por la necesidad de adaptarse a las exigencias impuestas por el cambio climático.

Es urgente toda movilización para conseguirlo. En marzo de 2024 ha de estar cerrada la configuración de la red básica ampliada de la Red Transeuropea de Transporte, tendente a completar el Mecanismo Conectar Europa, “con infraestructuras modernas, cuyo objetivo es que contribuyan a la interconexión y la integración de la Unión y de todos sus territorios insulares y regiones, promoviendo una mayor cohesión económica, social y territorial”.

Hay una gran diferencia de inversión en los dos corredores europeos que pasan por España: el Mediterráneo y el Atlántico. La buena política obliga a equilibrar el desarrollo de todo el territorio nacional, y no solo una parte. El oeste español, y concretamente el País Llionés, sufre un grave subdesarrollo, entre otros motivos, por carecer de este tren, durante décadas. Ello ha propiciado gran decadencia económica, baja tasa de actividad, y una despoblación galopante, que podría ser paliada con la vertebración, de nuevo, del eje norte-sur por ferrocarril.

Conceyu, presente en la reciente manifestación de Astorga, y firmante del Manifiesto, por su apertura, espera que ese alzamiento de voz y exigencia de León, en pro de su desarrollo y su futuro, sirva para que se reinstale, desde Astorga, un moderno tren de la Ruta de la Plata, que sería, como lo fue antiguamente, la espina dorsal del País Llionés, pero activa, no muerta.

Necesidad de su reapertura. Para completar un mapa estratégico de conexiones, se deberá establecer la más que esperada, desde hace muchos años, conexión por autovía entre Braganza y León, pasando por La Bañeza. Todo ello creará una red vertebradora de la provincia de León, derivando desde Astorga las mercancías hacia León, con Villadangos y un futuro -esperemos cercano- nodo intermodal de Torneros, y de ahí a los puertos de Asturias, y a los de Galicia, a través de El Bierzo.

Toda una apuesta por el eje Atlántico ferroviario, y plan de dinamización territorial, recuperando nuestra privilegiada posición como centro del cuadrante noroccidental de la península ibérica, que siempre fuimos, geográficamente, por mucho que quieran, desde Valladolid, “doblar los mapas” a su antojo y beneficio. Esperemos que el nuevo ministro de transportes, el vallisoletano Óscar Puente, tenga amplitud de miras, por su condición de ministro de todos los españoles, y emprenda las acciones necesarias para vertebrar el oeste español, y no solamente el nodo artificioso de Valladolid, que recientemente él mismo ha declarado como prioridad.

La vía del tren Ruta de la Plata es el eje vertebrador del País Llionés: motor de su economía, y factor de comunicación entre las gentes leonesas. Herramienta fundamental para la recuperación de nuestra identidad como leonesas y leoneses que fuimos, somos y seremos.

Conceyu País Llionés

Tren Ruta de la Plata: Análisis de un desastre social y la necesidad de su reapertura