La lengua de signos española da un paso histórico para su reconocimiento en España

La lengua de signos española da un paso histórico para su reconocimiento en España

La aprobación del Real Decreto 262/2026, que regula los Diplomas de Lengua de Signos Española (DLSE), marca un antes y un después en su normalización, mejorando su reconocimiento institucional y ampliando las oportunidades educativas, laborales y sociales para las personas sordas en todo el país.

La Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) ha valorado de forma muy positiva la publicación en el Boletín Oficial del Estado del Real Decreto 262/2026, por el que se establecen los Diplomas de Lengua de Signos Española (DLSE), una norma clave para el reconocimiento institucional de esta lengua.

Según la organización, este nuevo marco legal supone situar la lengua de signos española en un plano de equivalencia con el resto de las lenguas del Estado, reforzando su consideración como idioma de pleno derecho.


Un impulso a la normalización de la lengua de signos española

La aprobación de los DLSE representa un avance decisivo en el proceso de normalización de la lengua de signos española, al establecer un sistema oficial de certificación adaptado al Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER).

Se trata de una reivindicación histórica del movimiento asociativo, que permitirá aportar mayor orden, seguridad y claridad en ámbitos fundamentales como el educativo, el laboral y el administrativo.

El presidente de la CNSE, Roberto Suárez, ha destacado que estos diplomas:

“Contribuirán a ampliar las oportunidades de acceso al empleo, a la formación y a la participación de las personas sordas, al tiempo que servirán como reconocimiento oficial del dominio de la lengua de signos española”.


Más oportunidades y reconocimiento institucional

El nuevo sistema contempla una estructura por niveles alineada con los estándares europeos, así como posibles adaptaciones específicas dirigidas a colectivos como la infancia sorda o las personas sordociegas.

Además, la CNSE ha valorado especialmente:

  • La asignación de la dirección académica al Centro de Normalización Lingüística de la Lengua de Signos Española
  • El sistema de convalidaciones
  • El reconocimiento oficial de los diplomas por parte de administraciones públicas

No obstante, la entidad subraya que, en aquellos puestos que requieran el uso habitual de la lengua de signos y el contacto con personas sordas, será necesario seguir realizando pruebas específicas de conocimiento.


La importancia del profesional sordo especialista

Otro de los puntos clave señalados por la CNSE es la necesidad de consolidar el reconocimiento del perfil del profesional sordo especialista en lengua de signos española, ya contemplado en el Real Decreto 674/2023.

Este perfil desempeña funciones esenciales como:

  • Referente lingüístico
  • Agente educativo
  • Formador
  • Mediador
  • Creador de materiales inclusivos

En palabras de Suárez:

“La lengua de signos no puede entenderse sin las personas sordas que la enseñan, transmiten y sostienen”.

La organización confía en que la aplicación de esta normativa garantice su participación en los procesos de acreditación, reforzando así la calidad del sistema.


Hacia una sociedad más inclusiva y accesible

La CNSE también ha destacado el papel de su Red Estatal de Enseñanza de las Lenguas de Signos Españolas como referente en la formación y transmisión de esta lengua, así como en la difusión de la cultura sorda.

Por último, la entidad ha reiterado su disposición a colaborar con las administraciones públicas en el desarrollo de este nuevo marco regulador, con el objetivo de garantizar un sistema de certificación riguroso, inclusivo y alineado con estándares internacionales.

“Cada avance normativo que refuerza su estatus es un paso hacia una sociedad más justa, plural y accesible”.