ASAJA pide un cambio en las políticas forestales y destaca el papel de agricultores y ganaderos contra los incendios
La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) ha puesto de relieve la labor fundamental de agricultores, ganaderos y gestores forestales en la prevención y extinción de los incendios forestales que afectan a gran parte de España. La organización reclama además un cambio urgente en las políticas forestales y agrarias para potenciar su papel como primera línea de defensa frente al fuego.
Agricultura y ganadería como barrera frente al fuego
ASAJA explica que los trabajos agrícolas y ganaderos, como el pastoreo, la limpieza de olivares, la labranza y la creación de cortafuegos tras la siega, contribuyen directamente a reducir el riesgo de propagación de incendios. La asociación denuncia que la normativa actual de la PAC, que obliga a mantener cubiertas vegetales en algunos terrenos, no contempla las distintas realidades del territorio y aumenta el riesgo en zonas de alto peligro de fuego.
Asimismo, ASAJA resalta que los titulares de explotaciones forestales y cinegéticas, a pesar de la burocracia y la lentitud en los permisos, desempeñan un papel clave en la limpieza de montes y mantenimiento de caminos, elementos esenciales para la prevención de incendios.
Nuevas políticas forestales y prevención
La organización exige a las administraciones un cambio en las políticas forestales, criticando el “ecologismo trasnochado” que impone trabas a las actividades tradicionales del medio rural. ASAJA alerta que la abandonación de fincas y montes públicos y la falta de planificación adecuada incrementan los riesgos de incendios, y pide que los agricultores, ganaderos y gestores forestales sean el eje central de las políticas de prevención y gestión de incendios.
Ayudas urgentes para los afectados
ASAJA solicita que se destinen recursos inmediatos para la extinción de incendios y que se implementen ayudas directas para las explotaciones agrícolas y ganaderas afectadas, incluyendo la declaración de zona catastrófica para facilitar beneficios fiscales y reconstrucción de infraestructuras esenciales.
La organización concluye que es urgente replantear las estrategias de prevención y gestión de incendios en España, para que las políticas prioricen la seguridad de las personas y la protección del medio rural frente a intereses políticos parciales.