El sindicato CCOO León ha lamentado profundamente el accidente minero registrado ayer en Vega de Rengos (Asturias), que se ha saldado con dos nuevas muertes y que agrava un año particularmente duro para el sector. Uno de los fallecidos era residente en la comarca leonesa de Laciana, un territorio históricamente marcado por la actividad minera y por sus consecuencias.
Desde la organización sindical señalan que este nuevo siniestro vuelve a evidenciar que “la mina mata, y sigue matando”, incluso en un contexto en el que la minería parece abocada a la desaparición. CCOO advierte de que, allí donde la actividad continúa, las medidas de seguridad tienden a diluirse, generando un escenario de riesgo intolerable para los trabajadores.
El sindicato subraya la necesidad urgente de investigar y esclarecer las causas de este accidente, así como el ocurrido en Cerredo, donde ya se registraron cinco víctimas. Reclaman además que se identifiquen responsabilidades y se adopten medidas severas para evitar que estas tragedias se repitan.
CCOO León recuerda asimismo que los procesos judiciales vinculados a la siniestralidad minera no generan confianza. El “larguísimo” procedimiento y la reciente sentencia del accidente del Pozo Emilio, de la Hullera Vasco Leonesa, —señalan— no contribuyen a frenar los abusos ni las negligencias. “Morir en la mina sale barato”, lamentan, reclamando justicia real y efectiva para los trabajadores del sector.
