jueves 9/12/21

El Alcalde de Astorga, que pronto cumplirá 25 años como alcalde de la ciudad bimilenaria, asegura que recordará la legislatura  como la más dolorosa de todas y advierte que las redes sociales  pueden rebajar el nivel de comprensión de la política

Recientemente se han aprobado los Presupuestos Generales del Estado, ¿Ha tenido tiempo de hacer alguna valoración?

Europa, en aspectos importantes como los derechos y libertades o la economía, significa una tabla de salvación. Quienes hemos vivido otras épocas nos parece una fortuna estar en el ámbito europeo y además, hay países que  tienen un gran espíritu solidario y que han demostrado una altura de miras considerable en este momento. España con los fondos podrá hacer unas inversiones considerables, hay un diseño presupuestario pero habrá que ver la letra pequeña y como se administra desde el  estado y desde las comunidades autónomas y ver que les llega a los municipios de menos de 20.000 habitantes. Es indudable que para España puede ser una ayuda similar a la que se tuvo en la época de Felipe González cuando en realidad España vivió una atención preferente que le permitió renovar aspectos fundamentales del país. Creo que estas ayudas podrán replicar un poco aquella época, el problema es si vamos a ser capaces de gestionar en tiempo y forma, esto me preocupa porque España tiene una burocracia endemoniada por la cantidad de competencias que se comparten. Hay una complejidad tan grande en la gestión que vamos a ver como se responde a este reto.

Lo ideal es que estos fondos sirvan realmente para modernizar la economía y ponerla en un ámbito competitivo de primer nivel europeo. La construcción, el turismo y otros sectores se han resentido, tenemos sectores endebles y necesitamos tener una base económica robusta y me gustaría que la España despoblada mereciese una atención especial dentro de estos presupuestos. En este sentido, hemos llegado a un punto en que o hay un revulsivo o no hay retorno. Las causas de la despoblación son muy complejas y mi pregunta es si habrá una atención especial y si estas ayudas llegarán donde tienen que llegar. Los esfuerzos de Ayuntamientos y Diputaciones si no tienen un fin último, se pierden.  Con la capacidad que tiene el Gobierno o se desarrolla un plan estructurado desde arriba, o van a ser pequeñas actuaciones que no provocarán soluciones certeras a la situación actual. Me gustaría que estas ayudas europeas, que pueden tener una categoría especial con las áreas más deprimidas de la población, puedan significar un revulsivo.

Parece un largo camino, ¿Tanto como el de la Vía de la Plata?

El PSOE al menos esta vez ha llevado a las cortes un planteamiento de respeto de nuestra historia y de nuestros derechos, y una consideración para que quienes nos visiten, no sean engañados en cuanto a evidencias históricas. En España se contrapone en este aspecto los intereses espurios sobre la realidad. En su día ya recibí presión para que renunciase a este proyecto. La Vía de la Plata es la calzada documentada romana más importante con sus miliarios y testimonios vivos como puentes y otras infraestructuras, es la gran arteria que vertebra después otras auxiliares. Ya en la reunión de 2004 sabía que no se iba a respetar su historia y lo que significa. Tenemos un bien  de interés cultural patrimonial excepcional y la Junta de Castilla y León no lo aprecia, Extremadura muestra en este sentido más interés, incoan los expedientes solicitando el B.I.C y al menos eleva a figura  pública su patrimonio y Asturias valora un ramal transmontano de la Ruta de la Plata y es que, está claro que la marca vende pero una calzada histórica merece otro tratamiento.

Por esta vía se liberaba una frontera y Astorga después de Burgos era la localidad que más hospitales de peregrinos tenía. Está todo documentado. Por respeto a nuestra historia y nuestra identidad, este patrimonio nunca se tenía que haber transferido. Cada comunidad autónoma no puede hacer lo que considere con un patrimonio tan importante y además en este sentido, creo que Astorga tiene que ser reconocida como ese núcleo antiguo de caminos históricos por los que discurrieron las grandes civilizaciones. Ese es uno de mis grandes objetivos.  Hay decenas y decenas de lugares que se están  quedando sin promoción por una gestión inadecuada de este patrimonio tan importante y es una gran oportunidad de futuro. Soy optimista porque la verdad nos ayuda en este sentido a darle a Astorga su oportunidad.

¿Necesitaría Astorga un cambio de signo político en la comunidad para avanzar más deprisa en algunos proyectos?

Siempre es bueno un cambio, creo que sería positivo para Castilla y León. No aventuro nada pero sí creo que el ciudadano debe conocer el espíritu de las coaliciones en su momento, en momentos electorales y no a posteriori. Desde mi punto de vista sería positivo un cambio de Ley  Electoral al igual que hubo un cambio en el escenario político del país y plantearse el desarrollo de  una segunda vuelta para que el votante, el ciudadano, conozca  en todo momento el alcance que puede  tener su voto.

¿Qué valoración hace usted de su pacto con la izquierda?

Los pactos ayudan a la transigencia. Tenemos matices diferentes en algunas aspectos pero en líneas generales está funcionando correctamente porque lo más importante es que, hagas el pacto que hagas, la ciudadanía se sienta respetada. Las acciones políticas cuando las tomas tienes que pensar para quienes las tomas. Hay pactos que ayudan a la tolerancia y al respeto, no hay que ser sectario y mirar de reojo aquello que no te gusta, no estamos aquí para eso. Somos servidores públicos que estamos de paso. Hemos conseguido poner la economía municipal al día, ya podemos invertir, que habíamos heredado una situación complicada y estamos buscando una nueva dinámica. Se han rescatado algunas obras, algunas subvenciones y creo que no ha habido detalles que puedan molestar ni a la ciudadanía ni a nadie. No hay que pensar en estrategias de partido, lo primero es el interés municipal. Ha sido un año muy difícil pero creo que hemos respondido al reto.

¿Qué le hizo volver?

El abandono de proyectos por parte del anterior gobierno me dio ánimo para volver a la alcaldía. En este tiempo tan difícil en el que me ha tocado gobernar estamos fortaleciendo aquellos proyectos como  el edificio de servicios sociales, las instalaciones de la policía local o la casa Panero y ahora son proyectos orientados y en marcha. Algo ya hemos hecho.

Pero creo que el político vive mucho del camelo, de ofrecer lo que no está a su alcance y en este sentido se que podré hacer muy poquitas cosas pero como gran proyecto, me gustaría vertebrar la ciudad, tenemos que intentar aglutinar más un espíritu comarcal y darle más luz como hemos hecho este año con la iluminación navideña.

También me gustaría potenciar el desarrollo industrial, la tercera fase del polígono industrial que tenemos que desarrollarlo y en este sentido, me gustaría que la Junta pensase en el polígono de Astorga, y en cómo podemos lograr su desarrollo y que reciba  más atención nuestra, pero también de la  administración autonómica. En su día hubo ayuda de la Diputación pero nada más.  También me gustaría convertir  a Astorga en un foco del eje de las comunicaciones dentro del Corredor Atlántico.

¿Cree que esta puede ser la candidatura más difícil de cuantas ha gobernado?

La más difícil fue la primera, esta sin duda será la más dolorosa también.

Y las grandes diferencias entre ambas, ¿Cómo las resumiría?

Las redes sociales. Advierto  que las redes sociales pueden rebajar el nivel de comprensión de la política y en mi primera legislatura no existían estas preocupaciones.

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