Naturaleza y literatura hacia el Cuartín de los Moros

Señalización de la Ruta hacia el Cuartín de los Moros · Imagen panorámica de la mina · El oso se ha dejado ver en algunas ocasiones · La senda hacia la mina romana ( Imágenes de Bétula Ingeniería y Fernando Garitagoitia Pradera

Murias de Ponjos es el último pueblo de Omaña, hace frontera con El Bierzo Alto y posee una gran calidad paisajística y natural que nos dan a conocer con esta nueva ruta hacia el Cuartín de los Moros.

Es este un pueblo donde las minas de carbón a cielo abierto, pusieron las montañas patas arriba, la naturaleza en lugar de guardarnos rencor hoy se muestra más bellas que nunca.

Desde la Junta Vecinal su presidente Roberto Melcón, se toma muy en serio el tema de la conservación y puesta en valor del patrimonio material e inmaterial, ha realizado numerosas acciones de restauración como la casa del horno, que hoy se encuentra en perfecto uso y cuenta con uno de los fornos más grandes y mejor conservados de la provincia o el potro de herraje entre otras.

La restauración de la Casa Forno es otra de las acciones de preservación del patrimonio que desde la Junta Vecinal con la ayuda del Instituto Leonés de Cultura y el Plan de Juntas Vecinales de la Diputación se han realizado en Murias de Ponjos 


El Cuartín de los Moros es un paraje muy famoso para los habitantes de Murias, una antigua mina de oro explotada por romanos hace dos mil años que encontramos al final de esta ruta señalizada con  la excelente  explicación de Alipio García de Celis —profesor de geografía en la Universidad de Valladolid.

Hay varios testimonios pasados de abuelos a nietos que narran  haberse encontrado con alguno de estos moros cuando pastoreaban cerca de la sierra, hablan de una familia que vivió allí y se veía ropa tendida, también recuerdan de entrar con unas pajas prendidas en la galería por la que se sacaba el oro hasta donde les permitía la altura...

Una de las peculiaridades de esta senda es que a lo largo del camino incorpora frases y citas literarias que te acompañan en el paseo, así recorrerás el sendero con: Plinio El Viejo, Carlo Magno, San Juan de La Cruz, Miguel Hernández, Martín Luther King o Amancio Prada. 

La senda parte del pueblo y arranca bordeando el arroyo de Valdesamario, (llamado río pequeño) hasta llegar a un pequeño pantano. Esta masa de agua tiene el fin de   trasvasar hacia el Pantano de Villameca en tierras cepedanas.

La ruta bordea el embalse de Murias de Ponjos, utilizado como trasvase de agua hacia el Pantano de Villameca, en la comarca de La Cepeda.


Quedarse quieto en la peña que se asoma al embalse y ver cebarse las truchas, es un magnífico espectáculo que muestra que aunque sus aguas son oscuras, por encontrarse al oseo, están cargadas de vida.

En otros tiempos se podía llevar la caña y pescar unas jarelas que llevadas en el garabito se asarían en una hoguera y servirían de avituallamiento, pero ahora, mejor llevar un bocadillo que lo que sobran son rincones en esta senda donde hacer una parada. Es perfecto, el banco instalado en el mirador de la Cuesta , desde donde disfrutarás de las vistas del pueblo en primera fila.

Vistas del pueblo desde el Mirador de la Cuesta


Continuamos la ruta hasta llegar al cueto de la Mallada, el punto mas alto del trazado y desde aquí, por la sierra hasta vislumbrar el castro que albergó la mina de oro romana.

El trazado es cómodo y apto para todos los niveles, una ruta que espera a los senderistas cargada de encantos por explorar.

Gracias a la Junta Vecinal y a la empresa de Ingeniería Bétula con su toque personal y buen gusto por descubrirnos este paraje.