La Asociación Cultural Montaña de Vadinia apoya la nueva pasarela: “No estamos a rebosar de turismo, queda mucho por hacer”

Turismo Riaño (León)

El pleno municipal de Riaño debatió el proyecto que contempla la pasarela de Bachende y los accesos al Valle de Anciles, una actuación respaldada por estudios ambientales y destinada a consolidar al municipio como motor turístico de la comarca, pese a las objeciones de una parte de la corporación.

El Pleno del Ayuntamiento de Riaño celebrado el pasado 25 de noviembre dejó sobre la mesa un intenso debate en torno al nuevo proyecto turístico impulsado por la Junta de Castilla y León y la Diputación de León, que contempla la habilitación definitiva de la senda hacia el mirador de Los Osines —ya operativo desde hace dos años—, la construcción de una pasarela de unos 250 metros sobre el estrecho de Bachende y la mejora de los accesos hasta el Valle de Anciles.

Una parte de la corporación municipal expresó su oposición a la iniciativa, alegando posibles daños medioambientales, la existencia de un volumen de turismo “suficiente” y la necesidad de destinar inversiones a otros municipios de la comarca o a ámbitos que no estén ligados al sector turístico.
Aun así, se trató de un rechazo “minoritario y siempre respetable”, según afirmó posteriormente el presidente de la Asociación Cultural Montaña de Vadinia, Antonio González Matorra, que quiso aportar contexto histórico al debate.

González Matorra recordó que solo quienes vivieron la transformación de Riaño en los años ochenta pueden comprender la magnitud del cambio que ha experimentado el municipio. Tras la desaparición del viejo pueblo y el traslado al nuevo emplazamiento, la localidad pasó décadas sumida en una actividad económica “mínima”, sostenida apenas por la ganadería y algunos servicios básicos.
“Se le caía a uno el alma a los pies al ver el pueblo y la comarca literalmente muertos”, rememora. El turismo apenas era estacional y el entorno permanecía en un prolongado letargo.

La situación comenzó a revertir a mediados de la década pasada, impulsada, según destaca el representante de la asociación, por vecinos que se negaban a aceptar la decadencia del municipio y emprendieron iniciativas destinadas a reactivar su entorno.
Desde 2019, Riaño ha recuperado su papel como motor turístico de la Montaña Oriental Leonesa, generando un flujo constante de visitantes más allá de la temporada estival y beneficiando, de forma indirecta, a los municipios vecinos.

“Y no, no estamos a rebosar de turismo”, señala González Matorra, quien insiste en que aún queda margen de crecimiento y en que Riaño debe aspirar a recuperar su papel histórico como tercer eje turístico de los Picos de Europa, en paralelo a Cangas de Onís y Potes.

El portavoz de la asociación lamenta que parte de la oposición se escude en un supuesto daño medioambiental “cuando ese mismo criterio no se ha aplicado en numerosas actuaciones de Cantabria y Asturias”. Además, subraya que el proyecto cuenta con un estudio favorable de impacto ambiental emitido por técnicos especializados.

“Quizás solo un riañés o una riañesa pueda entender la grandísima alegría que se siente al ver a tu pueblo salir del ostracismo”, concluye González Matorra, convencido de que la nueva infraestructura supondrá un nuevo impulso para la zona.
“Nos veremos en la pasarela”, sentencia.