La tecnología se ha convertido en una herramienta clave para mejorar la seguridad y el bienestar de las personas. Con este propósito nace VIDALIA, un proyecto de investigación multidisciplinar que trabaja en el desarrollo de un sistema avanzado de monitorización en tiempo real basado en cámaras, sensores e inteligencia artificial. Su objetivo: detectar situaciones de riesgo, prevenir accidentes y reforzar la seguridad tanto en entornos industriales como en centros sociosanitarios.
Tercera Actividad aporta su experiencia en el cuidado cotidiano
Los centros Tercera Actividad, gestionados por la Fundación Santa María la Real en Aguilar de Campoo (Palencia) y Valdelafuente (León), participan en el proyecto aportando su especialización en el cuidado de personas mayores y/o con dependencia.
Su papel se centra en definir casos de uso reales, validar tecnologías y seleccionar los sensores más adecuados para cada situación cotidiana.
Entre los casos de uso actualmente evaluados destacan dos ámbitos fundamentales:
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Prevención y detección de caídas
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Identificación del sedentarismo para mejorar la movilidad y la calidad de vida
Ambos son factores clave en la seguridad de las personas mayores, especialmente en entornos donde la autonomía y el bienestar deben integrarse con la atención personalizada.
Una escena cotidiana que impulsa innovación real
Para comprender el impacto del proyecto, basta con observar uno de sus ejemplos prácticos.
Concha, residente en el centro de Aguilar de Campoo, prueba un sensor de presencia instalado discretamente en su silla de ruedas. El pequeño dispositivo, conectado a un cojín del asiento, recopila información sobre sus movimientos y postura. Aunque para ella es imperceptible, los datos permitirán desarrollar modelos capaces de anticiparse a movimientos que podrían derivar en una caída.
Se trata de tecnología aplicada desde el respeto y la discreción, pensada para mejorar la seguridad sin interferir en el día a día de las personas.
Inteligencia artificial y visión por computadora al servicio del bienestar
“Aliarnos con la tecnología puede marcar una gran diferencia en la atención que ofrecemos a las personas mayores”, explica Marta Prieto, responsable del proyecto en la Fundación Santa María la Real. “Participamos en VIDALIA para saber hasta qué punto estas herramientas pueden ayudarnos a anticipar riesgos y acompañar mejor, siempre desde el respeto a la autonomía”.
El sensor de Concha es solo uno de los dispositivos que se están probando. En los centros también se han instalado equipos que miden la calidad del aire, detectan movimientos o registran cambios bruscos que podrían indicar una caída.
Todo ello contribuirá a crear una plataforma inteligente basada en IA, visión por computadora y análisis de datos.
Un proyecto con impacto industrial y sociosanitario
VIDALIA combina una doble perspectiva:
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Entornos industriales, a través del Clúster de Bienes de Equipo de Castilla y León (CBECYL), coordinador del proyecto.
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Ámbito sociosanitario, con el Clúster SIVI, especializado en soluciones para la vida independiente.
A estos se suman otros socios tecnológicos como Air Institute, el Centro Tecnológico de Miranda de Ebro, Duonex Consultora Digital y Ovlac, creando una red de conocimiento que permite desarrollar soluciones innovadoras con impacto real.
Financiación para impulsar innovación y competitividad
El proyecto se financia dentro de la convocatoria de subvenciones 2025 destinadas a mejorar las capacidades de investigación e innovación del tejido empresarial a través de las Agrupaciones Empresariales Innovadoras (AAEEII) de la Consejería de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León.
Está cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) bajo el objetivo “Conseguir una Europa más competitiva e inteligente”.
VIDALIA cuenta con un presupuesto total de 170.827,96 €, de los cuales 131.098,01 € corresponden a la subvención.
