Paula Martínez Ros analiza en la ULE los retos del sector taurino durante su incorporación a la Academia de Ciencias Veterinarias

Paula Martínez alerta en la ULE: “La tauromaquia solo sobrevivirá si se protege la integridad del toro bravo”
La profesora Paula Martínez Ros ingresó en la Academia de Ciencias Veterinarias de Castilla y León con un discurso en la Universidad de León en el que analizó los desafíos actuales de la tauromaquia y defendió que el futuro del sector depende de garantizar la integridad y protección del toro bravo, una raza cuya conservación considera esencial frente a presiones políticas, movimientos abolicionistas y prácticas internas que ponen en riesgo su autenticidad.

El Paraninfo Gordón Ordás de la Universidad de León acogió la incorporación de la doctora Paula Martínez Ros, profesora de la Universidad Cardenal Herrera-CEU, como nueva académica de la Academia de Ciencias Veterinarias de Castilla y León (AVETCYL). Durante el acto, Martínez Ros pronunció el discurso titulado “La fiesta de los toros en la encrucijada”, un análisis profundo sobre la situación actual y los desafíos que afronta la tauromaquia en España.

La investigadora dejó claro que su intervención partía de una posición “absolutamente favorable a la tauromaquia y a la conservación y fomento de la raza bovina de lidia”, subrayando que el futuro del sector debe asentarse sobre la integridad del toro bravo, un animal “excepcional cuya protección resulta imprescindible”.


Factores externos: presión política, movimientos antitaurinos y desconocimiento social

Martínez Ros alertó sobre los ataques políticos y sociales que recibe la tauromaquia, especialmente por el avance de los movimientos abolicionistas y antitaurinos. Señaló también que la creciente desvinculación entre la población urbana y el medio rural ha generado un desconocimiento profundo del arraigo cultural y social de la lidia.


Bienestar animal y modelos de lidia: un debate creciente

La académica dedicó parte de su intervención a aclarar los malentendidos derivados de la interpretación del término bienestar animal, especialmente por parte de quienes equiparan animales de compañía con animales de producción.

Analizó también las propuestas que buscan una “evolución del modelo de lidia”, como la reducción de la presencia de sangre o la denominada “lidia sin muerte”, vigente en Portugal. Allí, recordó, el toro regresa a los corrales tras la lidia y posteriormente es conducido al matadero. Para Martínez Ros, este modelo puede prolongar el sufrimiento del animal en vez de aliviarlo, por lo que pidió una reflexión crítica sobre su eficacia real.


Factores internos: falta de compromiso del sector y riesgo para la diversidad genética

Entre los retos internos, Martínez Ros identificó la falta de implicación del propio sector taurino para garantizar la diversidad y protección de la raza de lidia. Consideró fundamental reforzar el compromiso profesional para asegurar la autenticidad de la fiesta.

También advirtió sobre dos problemas señalados de forma reiterada:

Manipulación de cuernos

Una práctica “preocupante” que, según afirmó, continúa detectándose en numerosos festejos y que socava la integridad del espectáculo.

Predominio del encaste Domecq

Una tendencia potenciada por las preferencias de parte del sector profesional y que puede comprometer la riqueza genética del toro bravo si no se protege la diversidad de encastes.


El papel de los jóvenes y el futuro del toro bravo

Pese a los desafíos, Martínez Ros cerró su discurso con un mensaje de optimismo, destacando la creciente incorporación de jóvenes al mundo taurino. Un fenómeno que consideró esencial para asegurar el relevo generacional.

La nueva académica insistió en que “la base ética de la tauromaquia debe asentarse sobre la integridad del toro bravo”, recordando que su protección es indispensable para garantizar la continuidad del espectáculo, así como la preservación genética de este animal único.