Madeira

Madeira

Una isla subtropical situada en el Océano Atlántico al suroeste de Lisboa, con una naturaleza exuberante y sorprendente.

El bosque de Laurisilva, en el parque Natural de Madeira, es el más grande de hoja perenne del mundo y ha sido clasificado Patrimonio Mundial. Tan sorprendente que las flores y frutos exóticos compiten en variedad y colorido. El mar, azul, siempre a la vista y todo esto sin largos vuelos, todo aquí al lado. Porto Santo, una isla atlántica tranquila con nueve kilómetros de arenas finas y doradas. Aguas cristalinas, de temperatura agradable y un clima seco y estable, ideal para los amantes de la playa, de la tranquilidad o de la práctica de deportes náuticos todo el año, esta es su isla.  

Con buenos accesos en avión o por barco, camine por calles donde el tiempo no tiene prisa y disfrute de la calma y el sosiego de un lugar escondido en medio del mar. Alquile una bicicleta o un jeep y aventúrese a dar una vuelta a la isla, pasando por el Pico do Castelo, el mirador de las flores, la punta de Canaveira y la Fonte de Areia. No deje de degustar un filete de pescado flambeado, el “bolo do caco“, un pan de harina de trigo con ajo, mantequilla y perejil, una “espetada” (brocheta) con maíz frito o un “picado” (trozos de ternera fritos con ajo y pimientos rojos, servidos en un plato grande rodeado de patatas finas donde todos pican del mismo plato con un tenedor o un palillo.

Para los amantes de la buena gastronomía esta es su isla. El clima es templado y suave todo el año. La temperatura media son 23ºC en verano y 19ºC en invierno. La capital, Funchal, se encuentra en la costa sur, merece la pena perderse por  su laberinto de callejuelas empedradas donde miles de pequeñas tiendas ofrecen artículos tradicionales, concretamente, bordados y artesanía de mimbre famosos en la isla. Los amantes de la montaña también disfrutaran en esta isla que presenta muchas colinas de origen volcánico y elevaciones de hasta 1862m² sobre el nivel del mar. Cabo Girao, al oeste de la capital es el segundo acantilado más alto del mundo. Puedes hacer senderismo, observar diversas especies endémicas de aves, jugar al golf, pasear a caballo, escalada, delta, parapente y todo lo que te puedas imaginar, si te gusta la aventura Madeira también es tu isla.