domingo 1/8/21

Villafranca del Bierzo, sin Cronista Oficial.

En Villafranca del Bierzo seguimos sin tener Cronista Oficial, y miren ustedes que el título es tan honorífico que no supone ninguna carga al erario municipal. Así estamos desde hace medio siglo.

El académico de la historia, don Dalmiro de la Válgoma, y luego don Antonio Pereira, ocuparon el puesto sin desempeñarlo ni ejercerlo: el esposo de la gran novelista santanderina, doña Elena Quiroga, autora de “Viento del norte”, sólo se acordaba de la villa una vez al año, a la hora de salir el Programa de Fiestas de nuestro Patrón el Santísimo Cristo de la Esperanza; en cuanto al escritor del “Otro Lado”, siempre dijo que no le interesaba la historia ni las piedras (Ahora ya reposan en paz, felices, tumba junto a tumba, en el cementerio viejo de mi pueblo, que es el más bonito del mundo porque tiene las mejores vistas, incluso más que las de Corullón, que también son muy hermosas).

Sorprende que en un pueblo tan culto se carezca de Cronista y, además, no se asomen o se hagan notar, saliendo a los medios (al ruedo), algún erudito investigador o estudioso. En los últimos cuarenta años todos los pueblos del Bierzo han venido dando muchos libros divulgativos sobre sus pasados y presentes más o menos tristes o interesantes. Villafranca no. Villafranca no muestra su rica historia ni exhibe su “diferencia”, y hasta parece como si pretendiera ocultar, quizá pensando en no provocar envidias, que en el trienio liberal fue provincia: provincia de Villafranca del Bierzo, con capital en Villafranca.

Lo malo de esta forma de proceder, tan “sui géneris”, es que así mis queridos paisanos no han podido conocer la existencia de algunos villafranquinos ilustres y brillantes, como doña Carmen Dolores Barbosa que, habiendo nacido en nuestro pueblo, la llevaron a Brasil con cuatro años, y allí, en San Paulo, promovió y patrocinó importantes premios literarios, o como doña Carmen García Arias, una gran escritora injustamente olvidada, o desconocida, autora de: “Claror de eternidad”, “Adiós, España”, “Cuentos de dos hemisferios”. De doña Carmen dijo don Ramón Carnicer: "Su entereza, su equilibrio mental y modestia hacen que mi recuerdo de Carmen García Arias contraste vivamente con la imagen vana o rencorosa -según circunstancias favorables o adversas- frecuente entre los aficionados y los profesionales de la pluma".

La indolencia y la ingratitud parecen ser causas esenciales para que el poeta Gilberto Núñez Ursinos todavía no tenga una calle con su nombre. Nadie se preocupa, ni se ocupa, de los hijos de Villafranca que, en casa, o en la diáspora, la nombran y la engrandecen.

También está olvidado Isidoro Andrés de Ovalle, que en 1860 publicó en la revista "El Esla" el poema "Recuerdo a Puentedeume", 242 versos, en dialecto berciano. Don Isidoro era de San Fiz, o más bien del "Otro Lado", a orillas del Valcarcel, lugar de su numerosa familia. A lo mejor algún día, no muy lejano, tal vez por “generación espontánea”, salga a la palestra algún villafranquino, con fuste y talento, y se ponga a remediar estas y otras carencias casi imperdonables.

BOUZA POL, escritor.

Villafranca del Bierzo, sin Cronista Oficial.
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