La Mesa Intersectorial de la Madera de Castilla y León (Mimcyl) se reunió hoy en Valladolid para analizar el momento “crítico” que atraviesa la industria forestal-madera en la comunidad, una región considerada la comunidad forestal por excelencia de España. Pese a contar con abundantes recursos, el sector denuncia un superávit de madera inmovilizada por falta de gestión, mientras Castilla y León se ve obligada a importar madera de otras regiones que sí han desarrollado políticas forestales eficaces.
Los miembros de la Mimcyl lamentan que, en una comunidad con un enorme potencial forestal, no se estén aprovechando los recursos disponibles. “No solo podemos mantener el músculo industrial, sino ganarlo, en una región con pocas alternativas para generar riqueza”, subrayan, reclamando al equipo de Gobierno de la Junta de Castilla y León medidas urgentes y concretas.
Un sector con recursos, pero sin capacidad de uso
Desde la Mesa insisten en que el sector forestal se encuentra en un momento óptimo. “Un bosque tarda 40 años en crearse y eso ya lo tenemos ganado. Disponemos del recurso, pero no podemos hacer uso de él. Es un sinsentido”, explican. En este contexto, la Mimcyl ha anunciado que en las próximas semanas se reunirá con todos los grupos políticos para trasladarles las oportunidades de desarrollo que ofrece el sector forestal-madera.
Los propietarios forestales defenderán la necesidad de gestionar el 100% del territorio forestal de Castilla y León, una medida que permitiría revitalizar la industria en los núcleos rurales y generar más de 5.000 puestos de trabajo directos.
Aumentar la extracción para generar empleo y riqueza
Actualmente, la tasa de extracción de madera en Castilla y León se sitúa en torno al 40%, lo que equivale a 2,7 millones de metros cúbicos. Según la Mimcyl, un incremento del 20% permitiría alcanzar los 5 millones de metros cúbicos, con un impacto directo en la creación de empleo, el aumento de la riqueza regional y el fortalecimiento de la cadena industrial forestal.
Medidas clave para desbloquear el sector forestal
La Mesa Intersectorial de la Madera plantea una batería de medidas imprescindibles para revertir la situación:
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Unificación de la estructura administrativa, mediante una interlocución transversal que culmine en la creación de una Consejería propia vinculada al Desarrollo Rural, la Bioeconomía o el ámbito Forestal.
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Derogación o reforma profunda de la Ley Agraria 01/2014, que excluye la realidad forestal y bloquea la movilización del 50% del monte privado, dificultando la agrupación de parcelas y el uso eficiente de maquinaria.
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Financiación específica en el PEPAC y FEADER, con el fin de equiparar la inversión en el sector forestal, que fija más CO₂ que el agrícola, y modernizar la cadena de suministro ante la falta de mano de obra.
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Impulso de la demanda interna, fomentando la construcción en madera en el medio rural y estableciendo el uso obligatorio de biomasa en edificios públicos.
Un plan aprobado, pero estancado desde 2015
Estas reivindicaciones no son nuevas. Muchas de ellas ya se recogían en el Plan de Movilización de la Madera de 2015, aprobado por las Cortes de Castilla y León, pero cuyo desarrollo permanece estancado. “No se está cumpliendo, y solo con aplicarlo cambiaría de forma radical el futuro del sector”, aseguran desde la Mimcyl.
En la actualidad, más de 13.000 empleos dependen directamente del sector forestal-madera en la comunidad. Desde la Mesa advierten de que, si no se actúa, se estará desperdiciando un recurso estratégico que podría servir para fijar población, impulsar la bioeconomía, combatir incendios y plagas y fortalecer el medio rural.
Críticas a la falta de apoyo y a los recortes estructurales
El colectivo denuncia también las “míseras” ayudas que la Junta de Castilla y León concede a los propietarios forestales, así como el desmantelamiento progresivo de los servicios territoriales, que sufren una grave falta de recursos humanos y una creciente debilidad administrativa.
Pese a ello, la Mimcyl pone en valor las enormes potencialidades de Castilla y León, que cuenta con el mejor centro tecnológico de la madera de España, un referente de innovación que abre un amplio abanico de oportunidades empresariales. Unas oportunidades que, recuerdan, son especialmente importantes para el medio rural, donde se concentra el 90% de la industria forestal-madera de la comunidad.
