El Consejo de la Juventud de Castilla y León, en colaboración con la Dirección General de la Mujer y el Campus La Yutera de Palencia, ha celebrado una Jornada de Prevención de la Pornografía con el objetivo de concienciar sobre el impacto de este contenido en la violencia sexual, la educación afectivo-sexual y la construcción de la identidad entre la juventud.
El evento, que tuvo lugar el miércoles 7 de mayo en el Salón de Actos de la E.T.S. de Ingenierías Agrarias, reunió a expertos, activistas, académicos y representantes institucionales para abordar los efectos del consumo de pornografía desde un enfoque crítico, pedagógico y con perspectiva de género.
La pornografía: una amenaza silenciosa en la era digital
Durante la jornada, se destacó que el consumo de pornografía entre jóvenes comienza a edades tan tempranas como los 8 años, a menudo antes de haber recibido ningún tipo de educación sexual formal. Según datos compartidos, solo el 14% de los jóvenes en Castilla y León considera haber recibido formación adecuada en este ámbito.
Sonia Ortega, decana de la Facultad de Educación, y María Victoria Moreno, directora general de la Mujer, abrieron el encuentro subrayando la necesidad de educar en valores como el respeto, la igualdad y el pensamiento crítico en una sociedad hiperconectada.
Expertas alertan del nuevo lenguaje de la pornografía
Ponentes como Laura Selena Báez, de la Federación de Mujeres Jóvenes, advirtieron del papel de plataformas como OnlyFans, que normalizan la mercantilización del cuerpo femenino bajo el discurso del empoderamiento. Por su parte, Beatriz Martín, psicóloga de Dialogasex, y la periodista Nerea Novo, de Emargi, abordaron el impacto psicológico y social de la erotización de la violencia sexual en redes y plataformas digitales.
Masculinidad y violencia: claves para entender el problema
En la última mesa, los especialistas Iván Sambade y Juan González analizaron la relación entre pornografía, masculinidad tóxica y violencia sexual. Según sus aportaciones, muchos hombres reproducen patrones aprendidos de dominación y subordinación sin reconocer sus efectos destructivos, tanto para ellos como para sus parejas.
La jornada concluyó con una llamada a la reflexión social y política para promover una educación sexual integral y crítica desde las edades más tempranas, así como políticas públicas que enfrenten los efectos normalizados de la industria pornográfica en la juventud actual.
